Browsing Tag

listas de espera

English

Condemned to wait?

2 enero, 2020 • By

The year is ending with the worst waiting lists in the recent history of Spain. The Ministry of Health has published this information by autonomous communities on September 30th and the balance is shocking. The average waiting time on a national scale has moved from 93 to 115 days in just one year. This is to say, patients have to wait almost a month longer to be operated than they did in 2018.

It is true that this is a situation we have been experiencing for many years in the public system. Too many years. It is a genuine curse, meaning that the Spanish health system is not effective and is causing serious harm to its citizens, who ought to be the focus of the system and yet feel like they are victims of it.

More than half a million Spaniards (671,494 in June) will spend this Christmas waiting for a surgical intervention that, on average, will be delayed by almost four months. Some people wait a year.

I worry that, if after a fifth of the 21st century we still have the worst waiting lists in history, all signs point to this being a structural problem rather than circumstantial.

But as Einstein said: “If you are looking for different results, don’t always do the same”. And that is exactly what our politicians are doing. It is incomprehensible to listen to them talking about solutions as ineffective as paying professionals to attend to patients on the waiting list outside of their usual working hours. Why? Because this measure is outdated, it goes against an efficient management model, it implies an obsolete personnel policy and has been proven to be completely ineffective. When I started to work in the health sector, in 1990, it was already being said that working overtime was not the solution, as the system itself promotes working extra hours, lack of family balance and excessive working hours, with the consequent reduction in safety at work for the professionals. Also, genuine bottlenecks are created because it is only applied to professionals in surgical specialties when others, such as GPs or paediatricians have the same problems with waiting lists.

Another of the measures proposed by the politicians time and time again, as if this were “Groundhog Day”, are the crash plans. There are governments that resist the establishment of stable and efficient overtime in the private sector and apply these types of temporary measures, thinking that this is a circumstantial problem, when that is not the case. The crash plans have also been shown to be inefficient in the long term, as they do not reduce the lists.

So what is the solution? We can’t perform magic, but we must all be brave: The governments, to apply new management formulae in the public system, such as the Ribera Salud model, or at least tools that have been proven efficient such as modern management of human resources; and the private initiative, to innovate and offer the best healthcare to citizens, with long term collaboration formulae with the public administration. Administrations and companies must always place the patient in the centre of the system and motivate and encourage professionals to reach their goals, including quality of care, delay, suitability of facilities, waiting lists, etc.

The waiting lists are a structural problem, and if we want to face the new challenges of the Healthcare Sector with determination, we must get to the bottom of the problem, to the active ingredient of the system, the professionals. We must give them the importance they deserve and rewards that are not only economical but also professional recognition, flexibility and family balance, training and research, as well as variable compensation. It is necessary to align the objectives of the professionals with those of the organisation, to open the services in the morning and in the afternoon and to do away with the rigidity of a public system that resists modernisation of its modus operandi. Also, it is important that we work together on our focus on technology as a tool to facilitate work for professionals and to improve the care and information for patients.

While we continue to apply the same responses to the same problems, the result will not change. The clearest evidence that things can be done differently is the Report by the Court of Auditors of the Generalitat Valenciana, where this advisory board for the Government of Valencia ensures that the waiting list at the Torrevieja hospital is three times shorter than the average in Valencian hospitals.

At Ribera Salud, we are brave. We aren’t perfect, but we always make an effort to improve and to offer the best healthcare. And that, in the end, is truly placing the citizen at the centre of the system and giving importance to the principal asset of the system, the professionals, so that they can lead the process of change.

Given the current time of year, I’d like to take this opportunity to wish a very merry Christmas to all the readers of this blog and a happy New Year.


Alberto de Rosa, Opinión

¿Condenados a esperar?

23 diciembre, 2019 • By

Acaba el año con los peores datos de listas de espera de la Historia reciente de España. El Ministerio de Sanidad ha publicado esta información por comunidades autónomas a 30 de septiembre y el balance es nefasto. El tiempo medio de espera a nivel nacional ha pasado de 93 a 115 días en solo un año. Es decir, los pacientes tienen que esperar casi un mes más para ser operados que en 2018.

Es verdad que ésta es una situación con lo que llevamos conviviendo muchos años en el sistema público. Demasiados. Es una auténtica lacra, responsable de que el sistema sanitario español no sea resolutivo y perjudique seriamente a los ciudadanos, que tendrían que ser el centro del sistema y sin embargo, se sienten víctimas del sistema.

Más de medio millón de españoles pasarán estas Navidades esperando una intervención quirúrgica que, de media, se demora casi cuatro meses. Hay quien espera un año.

Me preocupa que, si pasada una quinta parte del siglo XXI tenemos las peores listas de espera de la Historia, todo indique que estamos ante un hecho estructural, no coyuntural.

Pero como ya decía Einstein: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Y eso es precisamente lo que hacen los responsables políticos. Es incomprensible escucharles hablar de soluciones tan poco efectivas como los autoconciertos -pagar para que los profesionales atiendan a pacientes de la lista de espera fuera de horas de trabajo-. ¿Por qué? Porque esta medida está desfasada, va en contra de un modelo de gestión eficiente, implica una política de personal trasnochada y se ha demostrado totalmente ineficaz. Cuando empecé a trabajar en el sector sanitario, en 1990, ya se decía que los autoconciertos no eran la solución, ya que es el propio sistema el que incentiva las horas extras, la falta de conciliación y el exceso de horas de trabajo, con la consiguiente reducción de la seguridad en el trabajo de los profesionales. Además, se crean auténticos cuellos de botella porque solo se aplica a los profesionales de especialidades quirúrgicas cuando otros como los médicos de familia o los pediatras tienen los mismos problemas de listas de espera.

Otra de las medidas que los políticos proponen una y otra vez, como si vivieran “El día de la marmota”, son los planes de choque. Hay gobiernos que se resisten a establecer conciertos estables y eficientes con el sector privado y aplican este tipo de medidas temporales, pensando que nos enfrentamos a un problema coyuntural, cuando no es así. Los planes d choque también se han revelado ineficaces en el largo plazo porque no reducen las listas.

¿Y cuál es la solución? No podemos hacer magia, pero todos tenemos que ser valientes: Los gobiernos para aplicar nuevas formulas de gestión en el sistema público, como el modelo de Ribera Salud o al menos herramientas que se han demostrado eficaces como una gestión moderna de los recursos humanos; y la iniciativa privada, para innovar y ofrecer la mejor atención sanitaria para los ciudadanos, con fórmulas de colaboración a largo plazo con la administración pública. Administraciones y empresas tenemos que poner siempre al paciente en el centro del sistema y motivar e incentivar a los profesionales con la consecución de objetivos- incluida la calidad asistencial, la demora, la adecuación en las estancias, las listas de espera etc-.

Las listas de espera son un problema estructural, y si queremos afrontar los nuevos retos de la Sanidad con determinación hay que ir al fondo de la cuestión, al principal activo del sistema que son los profesionales. Debemos darles el protagonismo que merecen y recompensas que no solo son económicas sino de reconocimiento profesional, flexibilidad y conciliación, formación e investigación, además de las retribuciones variables. Es necesario alinear los objetivos de los profesionales a los de  la organización, abrir servicios por la mañana y por la tarde y acabar con la rigidez de un sistema público que se resiste a actualizar su modus operandi. Además, es importante que trabajemos juntos en la apuesta por la tecnología como herramienta para facilitar el trabajo a los profesionales y mejorar la atención y la información a los pacientes.

Mientras sigamos haciendo lo mismo frente a los mismos problemas, el resultado no cambiará. La demostración más clara de que las cosas se pueden hacer de otra manera es el Informe de la Sindicatura de Cuentas de la Generalitat valenciana, donde este organismo asesor del Gobierno valenciano asegura que la lista de espera del hospital de Torrevieja es tres veces menor que la media de los hospitales valencianos.

En Ribera Salud somos valientes. No somos perfectos, pero siempre nos esforzamos por mejorar y ofrecer la mejor atención sanitaria. Y eso, al final, es poner de verdad al ciudadano en el centro del sistema y dar el protagonismo al principal activo del sistema, los profesionales, para que lideren el proceso de cambio.

Y dadas las fechas en las que estamos, aprovecho para desear una Feliz Navidad a todos los lectores de este blog y un buen comienzo del Año Nuevo.


quirofano denia
Opinión

La sanidad, un sector en lista de espera

6 mayo, 2016 • By

He leído recientemente algunos artículos que reflejan bastante bien la preocupante situación en la que se encuentran las finanzas de la sanidad pública española y su relación con el tremendo incremento en las listas de espera. Es decir, están aumentando los costes y, al mismo tiempo, están empeorando los datos asistenciales. Más gasto y peor servicio.

READ MORE


Enunpaisnormal
Opinión

En un país normal

23 marzo, 2016 • By

La lista de espera sanitaria es una de esas cosas que influye gravemente en la vida cotidiana de los ciudadanos y de sus familias. Recientemente la Conselleria de Sanidad ha presentado las cifras de lista de espera quirúrgica que asciende a 57.898 personas; mientras que la demora media es de 120 días. Según esta estimación, los valencianos tardan más de cuatro meses de media para ser operado en los hospitales públicos. Mientras tanto, en los hospitales públicos de colaboración público-privada, -en los hospitales modelo Ribera Salud-, la lista de espera para ser operado está por debajo de los 40 días.READ MORE


Alberto de Rosa, Opinión, Ribera Salud

Una comparación europea

11 febrero, 2015 • By

Es imprescindible disponer de buena información para poder formarnos una opinión objetiva. Este axioma, que funciona en la vida en general, es fundamental en el ámbito de la gestión. Sin información, sin análisis, sin perspectiva comparada, es muy difícil saber cuáles son los puntos fuertes y débiles. Sin buenos informes es muy complicado plantear estrategias de mejora pues al final, si no se tiene una buena base documental, se tiende a caer en la autocomplacencia.

Hemos conocido recientemente el último informe de Euro Health Consumer de 2014 que revela que la mitad de los países europeos adelantan a España en cuanto a calidad sanitaria. Nuestro Sistema Nacional de Salud ocupa el puesto 19 de los 37 países europeos analizados. Se han estudiado 48 indicadores que cubren seis áreas específicas que van desde la accesibilidad al tratamiento a los tiempos de espera, pasando por el alcance de los servicios, los resultados en salud obtenidos hasta las políticas de prevención aplicadas. De todas las cifras que pone sobre la mesa, me llama la atención sobremanera el alarmante aumento de las listas de espera en España, uno de los puntos clave sobre el que también el Health Consumer pone la lupa.

He comentado anteriormente que la lista de espera es, en mi opinión, un atentado a la equidad del sistema sanitario y un copago encubierto. La lista de espera es lo que hace que haya de facto una sanidad para ricos (los que se pagan un seguro privado) y una para pobres (los que tienen que sufrir largas listas de espera). Por ello, siempre defiendo que la equidad es uno de los principales valores del sistema público y reducir las listas de espera, como hemos conseguido en el Modelo Alzira de un modo significativo, un gran avance social.

Con el modelo de Ribera Salud hemos demostrado que se puede hacer una sanidad pública igual para todo el mundo, independientemente de sus recursos económicos, utilizando herramientas de gestión modernas e innovadoras que han permitido, entre otras cosas, acabar con ese copago encubierto que son las listas de espera de la sanidad pública, evitando por tanto la injusticia de un sistema sanitario insolidario.

Podemos seguir llenándonos la boca diciendo que España tiene uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo, pero los informes internacionales como éste nos advierten que eso no es así. No cerremos los ojos a la evidencia, pongámonos a trabajar, a plantear líneas de mejora, a marcar un camino con una meta u objetivo a alcanzar.

Con frases autocomplacientes no defendemos el sistema público. Al menos, con información objetiva como ésta, daremos el primer paso para ofrecer a nuestros ciudadanos la sanidad que se merecen y nos reclaman. Y no se me ocurre manera mejor para concluir esta reflexión que con un fragmento del libro ‘Alicia en el país de las maravillas’, de Lewis Carroll.

– ¿Podrías decirme, por favor, qué camino he de tomar para salir de aquí?, pregunta Alicia.

– Depende mucho del punto a dónde quieras ir, responde el Gato de Cheshire.

– Me da casi igual dónde; siempre que llegue a alguna parte.

– Entonces, no importa qué camino sigas… seguro que lo consigues… Si no sabes hacia dónde vas, cualquier camino te llevará ahí.