Alberto de Rosa, Opinión

El futuro lo creamos entre todos

20 enero, 2020 • By

El futuro es de los valientes. Esta frase, tan repetida desde hace unos años por expertos en coaching, se la dijo Ronald Reagan a los norteamericanos tras la tragedia del Challenger en 1986. Su mensaje era claro: No hay que rendirse nunca, hay que mirar  siempre hacia delante, trabajar duro, levantarse después de cada tropiezo, avanzar y no quedarse estancado. Cuesta, pero está claro que si te ayudan, es más fácil.

Y esa ayuda es el gran valor que hoy en día aportan a la sociedad Lanzadera y, permítanme, las empresas que participamos en su programa Corporate, para impulsar proyectos innovadores en diferentes sectores: desde Sanidad hasta ingeniería aeroespacial, pasando por Alimentación y logística. Ribera Salud ha empezado a trabajar ya con los dos equipos de jóvenes emprendedores que han sido seleccionados, entre los expertos de Lanzadera y los de nuestra filial tecnológica, Futurs, por sus iniciativas para revolucionar y mejorar la asistencia sanitaria de los ciudadanos. Se trata de una aplicación, Serenmind, para facilitar tratamiento psicológico autoguiado, con el seguimiento de un profesional a todos los ciudadanos; y una plataforma, HumanItCare, para recopilar, ordenar y analizar la información de enfermos crónicos para mejorar su calidad de vida y sus resultados de salud.

Cuando nos invitaron a participar en el programa Corporate de Lanzadera, enseguida nos dimos cuenta de que su filosofía encajaba perfectamente con la misión, la visión y los valores de Ribera Salud. Tenemos una responsabilidad con la sociedad a la que servimos. Y la posibilidad de participar en la selección de proyectos innovadores en el ámbito de la Sanidad y ayudar a sus creadores a desarrollarlos en nuestros hospitales nos permite, una vez más, ir un paso por delante de las necesidades de la sociedad, siempre cambiante y con un nivel de exigencia cada vez más alto.

Al mismo tiempo, nos ha posibilitado interactuar directamente con un ecosistema alrededor de la innovación y el emprendedurismo que el empresario Juan Roig ha puesto en valor, dando ejemplo una vez más en primera persona, de la importancia de la valentía en el mundo empresarial, como en la vida. ¡Y cuántos valientes hemos encontrado en el duro proceso de selección entre las decenas de proyectos presentados, solo en Sanidad! A todos os doy desde aquí la enhorabuena y os animo a seguir trabajando duro para conseguir vuestra meta.

Para Ribera Salud, sin duda, esta experiencia es un incentivo para ser cada día mejores y ofrecer una atención sanitaria de la máxima calidad. Es un orgullo participar junto a grandes empresas como Airbus, Mercadona y Facsa en un proyecto de apoyo empresarial a jóvenes emprendedores que les ayuda a desarrollar sus proyectos aquí, en España. Todos apostamos firmemente por potenciar, atraer y retener el talento en nuestro país para ofrecer un mejor servicio a los ciudadanos. Con este apoyo a iniciativas innovadoras, devolvemos en parte a la sociedad lo que ella nos da con su confianza. Nos une un solo propósito: ayudar a construir un futuro mejor para la sociedad a la que servimos.

Desde las diferentes administraciones públicas se debería tomar ejemplo de Lanzadera y de la firme apuesta de Juan Roig por consolidar en Valencia, en la Comunidad Valenciana y en España un auténtico “hub” emprendedor, que comienza con la formación en la universidad EDEM, continúa con la aceleradora de proyectos Lanzadera y culmina con Angels Capital, la sociedad con la que invierte en esos líderes emprendedores. Y, sí. Las empresas que participamos en el programa Corporate de Lanzadera también aportamos nuestro granito de arena para que nuevas iniciativas empresariales vean la luz y tengan éxito, porque contribuyen a mejorar nuestra actividad pero esta mejora redunda siempre en los ciudadanos.

En Ribera Salud no nos conformamos con los buenos resultados de salud que ya hoy da nuestro modelo y trabajamos con el listón muy alto, pensando siempre en mejorar la atención sanitaria a los ciudadanos. En nuestro ADN está la profesionalidad, la integridad, la pasión, la innovación y la gestión responsable y sostenible de la Sanidad, basada en las 5 P’s que aplicamos a la Medicina que practicamos: preventiva, predictiva, personalizada, participativa y poblacional.

El futuro es hoy y se construye con trabajo, esfuerzo e ilusión.


Alberto de Rosa, Opinión

¿Condenados a esperar?

23 diciembre, 2019 • By

Acaba el año con los peores datos de listas de espera de la Historia reciente de España. El Ministerio de Sanidad ha publicado esta información por comunidades autónomas a 30 de septiembre y el balance es nefasto. El tiempo medio de espera a nivel nacional ha pasado de 93 a 115 días en solo un año. Es decir, los pacientes tienen que esperar casi un mes más para ser operados que en 2018.

Es verdad que ésta es una situación con lo que llevamos conviviendo muchos años en el sistema público. Demasiados. Es una auténtica lacra, responsable de que el sistema sanitario español no sea resolutivo y perjudique seriamente a los ciudadanos, que tendrían que ser el centro del sistema y sin embargo, se sienten víctimas del sistema.

Más de medio millón de españoles pasarán estas Navidades esperando una intervención quirúrgica que, de media, se demora casi cuatro meses. Hay quien espera un año.

Me preocupa que, si pasada una quinta parte del siglo XXI tenemos las peores listas de espera de la Historia, todo indique que estamos ante un hecho estructural, no coyuntural.

Pero como ya decía Einstein: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Y eso es precisamente lo que hacen los responsables políticos. Es incomprensible escucharles hablar de soluciones tan poco efectivas como los autoconciertos -pagar para que los profesionales atiendan a pacientes de la lista de espera fuera de horas de trabajo-. ¿Por qué? Porque esta medida está desfasada, va en contra de un modelo de gestión eficiente, implica una política de personal trasnochada y se ha demostrado totalmente ineficaz. Cuando empecé a trabajar en el sector sanitario, en 1990, ya se decía que los autoconciertos no eran la solución, ya que es el propio sistema el que incentiva las horas extras, la falta de conciliación y el exceso de horas de trabajo, con la consiguiente reducción de la seguridad en el trabajo de los profesionales. Además, se crean auténticos cuellos de botella porque solo se aplica a los profesionales de especialidades quirúrgicas cuando otros como los médicos de familia o los pediatras tienen los mismos problemas de listas de espera.

Otra de las medidas que los políticos proponen una y otra vez, como si vivieran “El día de la marmota”, son los planes de choque. Hay gobiernos que se resisten a establecer conciertos estables y eficientes con el sector privado y aplican este tipo de medidas temporales, pensando que nos enfrentamos a un problema coyuntural, cuando no es así. Los planes d choque también se han revelado ineficaces en el largo plazo porque no reducen las listas.

¿Y cuál es la solución? No podemos hacer magia, pero todos tenemos que ser valientes: Los gobiernos para aplicar nuevas formulas de gestión en el sistema público, como el modelo de Ribera Salud o al menos herramientas que se han demostrado eficaces como una gestión moderna de los recursos humanos; y la iniciativa privada, para innovar y ofrecer la mejor atención sanitaria para los ciudadanos, con fórmulas de colaboración a largo plazo con la administración pública. Administraciones y empresas tenemos que poner siempre al paciente en el centro del sistema y motivar e incentivar a los profesionales con la consecución de objetivos- incluida la calidad asistencial, la demora, la adecuación en las estancias, las listas de espera etc-.

Las listas de espera son un problema estructural, y si queremos afrontar los nuevos retos de la Sanidad con determinación hay que ir al fondo de la cuestión, al principal activo del sistema que son los profesionales. Debemos darles el protagonismo que merecen y recompensas que no solo son económicas sino de reconocimiento profesional, flexibilidad y conciliación, formación e investigación, además de las retribuciones variables. Es necesario alinear los objetivos de los profesionales a los de  la organización, abrir servicios por la mañana y por la tarde y acabar con la rigidez de un sistema público que se resiste a actualizar su modus operandi. Además, es importante que trabajemos juntos en la apuesta por la tecnología como herramienta para facilitar el trabajo a los profesionales y mejorar la atención y la información a los pacientes.

Mientras sigamos haciendo lo mismo frente a los mismos problemas, el resultado no cambiará. La demostración más clara de que las cosas se pueden hacer de otra manera es el Informe de la Sindicatura de Cuentas de la Generalitat valenciana, donde este organismo asesor del Gobierno valenciano asegura que la lista de espera del hospital de Torrevieja es tres veces menor que la media de los hospitales valencianos.

En Ribera Salud somos valientes. No somos perfectos, pero siempre nos esforzamos por mejorar y ofrecer la mejor atención sanitaria. Y eso, al final, es poner de verdad al ciudadano en el centro del sistema y dar el protagonismo al principal activo del sistema, los profesionales, para que lideren el proceso de cambio.

Y dadas las fechas en las que estamos, aprovecho para desear una Feliz Navidad a todos los lectores de este blog y un buen comienzo del Año Nuevo.


Alberto de Rosa, Hospital Povisa, Opinión, Ribera Salud

Bienvenido Povisa: Ribera Salud apuesta por proyectos locales con estrategias globales

5 diciembre, 2019 • By

Desde septiembre no he hecho una nueva entrada al blog porque quería que la primera entrada de este curso fuera sobre la incorporación de Povisa al grupo Ribera Salud. Y por fin, es una realidad.

Conozco personalmente el proyecto de este gran hospital vigués desde el año 90. Probablemente fue uno de los primeros nombres de hospitales que escuché cuando me incorporé al sector sanitario hace casi 30 años. Históricamente ha sido un hospital con grandes profesionales, puntero en la digitalización de la historia clínica y con unos estándares de calidad y valores en la atención al ciudadano que le situaron durante mucho tiempo como referente de la Sanidad gallega y española. También fue pionero cuando intentó crear un modelo de colaboración público privada con base capitativa, un proyecto que no se llegó a desarrollar pero que fue conocido como Vigo 92. El modelo de Povisa tiene, por tanto, muchas similitudes con la experiencia que Ribera Salud ha desarrollado en la Comunidad Valenciana y la Comunidad de Madrid en los últimos 20 años.

Por eso, en lo personal como en lo empresarial, creo que la integración de Povisa en el grupo Ribera Salud es una gran oportunidad de unir experiencia, conocimiento y equipos de profesionales de primer nivel, al tiempo que afrontamos los retos de la Sanidad española con mayor solidez y solvencia. Quiero decir claramente que llegamos a Vigo con la voluntad de sumar recursos, y vamos a necesitar la experiencia del gran equipo humano que he tenido la oportunidad de conocer en los últimos meses y que ha trabajado muy duro por este hospital. Este es nuestro principal compromiso.

Como siempre he dicho en este blog, el futuro de la Sanidad camina hacia la configuración de grandes grupos sanitarios sin perder la singularidad y la base local de cada uno de los proyectos: la sociedad, la cultura y las costumbres son diferentes en Vigo, Valencia, Alicante o Eslovaquia. La Sanidad tiene un componente local muy importante y es fundamental para nosotros mantener el arraigo local.

En Ribera Salud apostamos por proyectos locales con estrategias globales. La singularidad de cada proyecto enriquece nuestra visión como grupo y nos ayuda a afrontar con más fuerza los retos de la Sanidad a los que nos enfrentamos como sociedad: La apuesta por la tecnología, la innovación y la investigación, la creación de modelos de asistenciales en red, la aplicación de modelos predictivos y los tratamientos personalizados y de calidad son el futuro de la Sanidad. Y todo ello sin olvidar que tenemos la obligación de garantizar la sostenibilidad del sistema de salud, siendo eficaces y eficientes, incentivando a los profesionales sanitarios, atrayendo y reteniendo talento y ofreciendo la mejor atención a los ciudadanos.

Ribera Salud es una empresa comprometida con la sociedad, que lleva 22 años trabajando para mejorar la salud y el bienestar de los ciudadanos de la Comunidad Valenciana, de Madrid y ahora de Galicia, dentro de España, pero también con una visión internacional, dada nuestra firme apuesta por Centro Europa, entre otras regiones. Tenemos un modelo de gestión responsable, que contribuye a la estabilidad del sistema sanitario y garantiza una atención rápida y de la mejor calidad, avalada por organismos oficiales como la Sindicatura de Cuentas de la Comunidad Valenciana.

Estoy seguro de que vamos a aprender todos de todos. Se abre una nueva etapa en Ribera Salud. Bienvenidos, Povisa.


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Opinión

Futurs, el laboratorio de la innovación de Ribera Salud

1 agosto, 2019 • By

Dicen que la perfección no existe. Es posible. Pero nuestra obligación en Ribera Salud es buscar siempre la excelencia en la atención a los pacientes y ser ambiciosos. Todo un reto, soy consciente. Pero el momento actual nos brinda una herramienta que antaño no teníamos: la tecnología. Y eso es Futurs: la revolución de la tecnología sanitaria al servicio de los ciudadanos.READ MORE


Close-up of businessman preparing bomb in office
Opinión

¡Bum! Los anunciados problemas del Hospital de Alzira van estallando

17 julio, 2019 • By

Pensé que en este blog no volvería a dedicarle más líneas al Departamento de Salud de La Ribera porque el pasado, pasado está. Pero la rueda de prensa del Comité de Empresa, celebrada el pasado martes, fue como un déjà vu. Oírles hablar, en los términos en que lo hicieron, del deplorable estado del centro y de las nefastas consecuencias de la reversión para los profesionales fue como volver a principios de 2018. Momento en el que una completa auditoría, encargada a una entidad independiente, advertía exactamente de los mismos problemas que los sindicatos denunciaron la semana pasada. Un informe que, por cierto, se trasladó a ese mismo comité, a la Conselleria de Sanidad y al mismo presidente de la Generalitat y… cayó en saco roto.READ MORE