Alberto de Rosa, Opinión

La doctrina Ribera Salud

13 julio, 2021 • By

El pasado jueves se nos comunicó la sentencia del Tribunal Supremo (TS) número 952/2021 sobre las reversiones y el cumplimiento de la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria de 2012 y que, sin duda, afecta al proceso abierto por la Generalitat valenciana para la internalización de la gestión del Hospital Universitario de Torrevieja.

Pero permitidme que haga algunas reflexiones a propósito de este auto, porque creo que es tan importante que trasciende los casos concretos del Hospital de La Ribera, el de Torrevieja o las concesiones sanitarias. Marca un antes y un después en el sistema económico español y en el modelo concesional en cualquier sector, y crea lo que a partir de ahora vamos a llamar “la doctrina Ribera Salud”. 

Y ¿en qué consiste esta doctrina, que ha sentado jurisprudencia con la sentencia del Supremo? Os lo resumo en algunas ideas clave que se recogen en el escrito de los magistrados del Supremo. 

  1. La doctrina Ribera ha conseguido poner un límite al populismo económico en España. A partir de ahora, los gobiernos no pueden tomar decisiones arbitrarias sin abrir un expediente administrativo que incluya el impacto económico y presupuestario de un modo riguroso y con datos. Con esta sentencia, hemos logrado que en el futuro no se tomen decisiones de carácter ideológico, sin explicar y justificar de un modo transparente ante los ciudadanos las implicaciones económicas de esa decisión y cómo afectará a la calidad de los servicios su propuesta de internalización.
  2. Esta sentencia del Supremo anula la sentencia previa del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV), que decía que un gobierno podía tomar las decisiones unilaterales y sin ningún tipo de estudio ni de análisis del impacto de estas decisiones. Con el auto del Supremo, esta sentencia queda anulada, algo muy extraordinario en la Justicia española y muy muy importante para el sector concesional en general. 
  3. Y digo más. La sentencia del TS establece que PREVIO a la toma de decisión y cualquier comunicación sobre la internalización de un servicio (el fin de una concesión), la administración tiene que elaborar un expediente administrativo completo y fundamentado, que incluya la evaluación del impacto económico y presupuestario de esa decisión. ANTES DE TOMAR LA DECISIÓN.

Desde mi punto de vista, creo que es una sentencia histórica, que marca un antes y un después en las garantías de un Estado democrático, vela por la seguridad jurídica de las empresas concesionarias y garantiza el rigor y la seriedad de los gobiernos en la toma de decisiones que afectan a cualquier servicio público que reciben los ciudadanos. 

Me siento orgulloso de haber llevado ante el Supremo esta causa y haber conseguido anular la sentencia del TSJ valenciano, que avalaba la arbitrariedad en la toma de decisiones de un gobierno, cuando afecta a un servicio público. Desde Ribera, siempre nos pareció una apreciación incorrecta y ahora el Supremo nos da la razón anulándola.

Hoy España es un país más seguro, desde el punto de vista jurídico, y se ha puesto límite al populismo económico. Y estoy contento de haber contribuido a un escenario más riguroso, serio y objetivo del que existía antes. En mi opinión, no es de recibo que una decisión del calado de la reversión de una concesión administrativa se justifique apelando a un pacto de gobierno, se llame Botánic o como se llame, y lo formen los partidos que lo formen. Gobernar para todos los ciudadanos es una responsabilidad que debe ejercerse con seriedad, objetividad y criterios serios, y sobre todo, justificando con informes y datos las decisiones que afectan a tantas familias, en este caso, a miles de pacientes y profesionales sanitarios. Más aún en un momento de pandemia y crisis sanitaria como el que vivimos. 

Además, estamos pidiendo fondos europeos para salir de una crisis muy severa y no es coherente ni razonable pedir fondos a Europa por un lado y por otro, ignorar el ahorro cifrado en 45 millones de euros por la Sindicatura de Cuentas de la Generalitat, por ejemplo, en el caso del Hospital de Torrevieja.

También me gustaría poner en valor la contribución social del grupo Ribera. No queremos medallas, pero lo cierto es que, gracias a esta sentencia, que hemos llevado hasta el órgano más elevado de nuestra Judicatura, hemos impedido que otras empresas que gestionan servicios públicos pasen por lo que hemos pasado nosotros. El concepto de libertad de empresa, lealtad institucional entre una administración y un concesionario, respeto y seguridad jurídica es fundamental, y más aún en un país en el que la colaboración público privada es una realidad en muchos sectores. Y hablo de infraestructuras, energía, agua, residencias de mayores, educación, las ITV y, por supuesto, Sanidad, ya que los conciertos sanitarios existen en muchas regiones españolas.  

Soy consciente de que en esta batalla judicial hemos sido como David enfrentándose a Goliat y, por ese motivo, me siento especialmente contento de que toda la organización haya defendido a pacientes y profesionales afectados, también a nuestros proveedores, servicios subcontratados, colaboradores y, en definitiva, a todos aquellos que creen y valoran positivamente que una colaboración leal, sincera y de calidad redunda en el beneficio de los ciudadanos. Nosotros, insisto, nos hemos limitado a defender las garantías de un Estado de Derecho.

Por último, quiero decir que confiamos en que la contribución de “la doctrina Ribera Salud” a una gran nación como es España nos permita disfrutar a nosotros, y a las generaciones venideras, de un país más libre y más seguro para invertir, crear empleo, generar oportunidades y facilitar servicios de calidad a los ciudadanos. Un país en el que la ideología no ponga límites a la libertad, en el que desaparezcan actitudes y decisiones que suponen un acoso a sectores como la escuela concertada, las residencias, las farmacias o el sector sanitario.

Confiamos, y nunca lo hemos dejado de hacer, en la buena voluntad, el diálogo y la lealtad para encontrar la mejorar solución de la mano de la Administración, y seguir garantizando un modelo de salud responsable y el mejor servicio público sanitario a los pacientes de las áreas que gestionamos. 

Esa ha sido siempre y es nuestra vocación.


Alberto de Rosa, Opinión

Por una salud responsable

6 julio, 2021 • By

Hoy os quiero compartir en mi blog una entrevista que me hicieron recientemente en La Voz de Galicia

La apuesta del grupo Ribera y de Centene por la comunidad gallega es un hecho desde hace ya varios años. Gestionamos allí tres hospitales: Ribera Povisa, en Vigo; Ribera Polusa, en Lugo; y desde hace apenas unas semanas, Ribera Juan Cardona en Ferrol. Y es por eso que en la entrevista expreso, una vez más, las fórmulas para hacer sostenible el sistema sanitario y reitero con firmeza que habría sido imposible dar una respuesta eficaz a la pandemia sin la colaboración del sector privado. Nosotros apostamos por un modelo de salud responsable, y esa es la clave para afrontar los retos del sistema y garantizar la sostenibilidad del sistema.

A continuación, podéis leer la entrevista.

La tercera aseguradora norteamericana, el gigante Centene Corporation, posee tres hospitales en Galicia a través de su filial española, Ribera Salud. El director ejecutivo para Europa, Alberto de Rosa (nacido en Valencia en 1962, «el 17 de octubre, como Pablo Iglesias e Isabel Díaz Ayuso», insiste), reflexiona sobre los retos del sistema sanitario tras el covid.

-La pandemia ha puesto de manifiesto la necesidad de sistemas sanitarios fuertes. ¿Qué papel puede jugar la sanidad privada?

Habría sido imposible dar una respuesta eficaz a la pandemia sin la colaboración entre la sanidad privada y la Administración pública. El sector ha colaborado con lealtad. Es un aprendizaje de esta pandemia: debemos buscar líneas de colaboración. Hay que repensar el sistema sanitario y el papel que queremos que juegue la sanidad privada.

-Si la sanidad pública no habría podido con todo, como dice, se podría interpretar que lo que hace falta es reforzarla.

Hay que reforzar todo. Tenemos un gran sistema público, con unos valores que todos queremos mantener: universal, gratuito y con equidad. Pero hay que tener en cuenta en qué sociedad vivimos. El 22 % de los ciudadanos deciden estar cubiertos por aseguradoras privadas, además del sistema público. ¿Por qué? Porque la gente quiere la tranquilidad del sistema público pero quiere tener la flexibilidad, capacidad de elección, inmediatez y cercanía del sector privado. Queremos un sistema público fuerte y para eso necesitamos un sistema privado importante.

-Es curioso, porque en la crisis financiera del 2008 también crecía el aseguramiento privado. ¿Si se reforzase el sistema y se eliminasen las listas de espera habría menos asegurados?

-Soy de los que les gusta hablar cada vez menos de lo público y lo privado. Es un lema que quiero introducir en el grupo: un modelo de salud responsable.

– ¿Qué significa?

Tenemos que ver los retos a los que se enfrenta el sistema. El fundamental es la sostenibilidad, tanto en el sector público, financiado vía impuestos, como el privado, financiado porque la gente lo paga. Algunos se empeñan en hacer separaciones, cuando la gente lo tiene más claro. Al reto de la sostenibilidad del sistema tienen que contribuir todos los agentes implicados.

-Habla de repensar el sistema. Repiense en voz alta.

Tenemos que avanzar en una salud más digital. Fuimos el primer grupo que implantó la historia electrónica y estamos implantando un portal de salud. Tenemos un sistema sanitario diseñado en los 80, y la sociedad es distinta. El hospital tiene que salir de sus muros y tener más relación con atención primaria, con los servicios sociales y con el domicilio del paciente.

-¿Cómo se hace sostenible el sistema?

Hay retos como la evolución de los costes, el envejecimiento, las nuevas enfermedades, las tecnologías… Propondría volver a hacer lo que se hizo a principios de los 90, el informe Abril, en el que los expertos en la sanidad pongamos ideas en común.

-¿Le gustan las fórmulas que proponía el informe Abril? Hablaba del copago, de la colaboración público-privada…

Nunca he sido partidario del copago, puede ser injusto. Hay otras ideas que sí. Hay que volver a pensar muchas cosas.

-En los 90, Ribera Salud inició el modelo Alzira: la Comunidad Valenciana les encargó la gestión de toda un área de salud, hospital y primaria. ¿Ese es el modelo?

En Sanidad hay muchos grises. El modelo fue muy interesante para unas situaciones concretas. Funcionó muy bien, permitió inversiones milmillonarias. Hay otras fórmulas de colaboración que han funcionado fenomenal, como Muface, en el que los funcionarios eligen entre recibir asistencia en el sistema público o en compañías privadas, o como las oficinas de farmacia.

-El gobierno de PSOE y Compromís dejó caducar la concesión de Alzira y ya ha anunciado lo mismo para Torrevieja.

Después de tres años, el retorno de Alzira a la gestión pública ha sido un fracaso. Los datos públicos indican que le cuesta a la Comunidad Valenciana 80 millones al año más que antes. Las listas de espera se han triplicado. Los ciudadanos tenían una asistencia de calidad. En mitad de una pandemia, valdría la pena no tocar las cosas que funcionan.

«Queremos trabajar muy cerca del Sergas»

En octubre, Alberto de Rosa dejó de ser consejero delegado de Ribera Salud y pasó al cargo de director ejecutivo de Centene en Europa. Dice que solo pidió mantener un cargo: el de presidente del patronato de la Escuela de Enfermería de Povisa.

—Han comprado tres hospitales gallegos en menos de dos años. ¿Por qué este apetito por Galicia?

Tuvimos mucha relación con Povisa muchos años y entrar en Galicia adquiriendo Povisa fue una oportunidad extraordinaria de la que nos sentimos orgullosos. Cuando entramos en una comunidad, estudiamos si puede haber otras oportunidades. Aparecieron Polusa (Lugo) y Juan Cardona (Ferrol) y estamos felices. Pero la idea inicial era incorporar Povisa al grupo. Cuando entramos en Galicia solo estábamos en dos comunidades [Valencia y Madrid], ahora en cuatro [con Galicia y Extremadura] y le anuncio que dentro de poco estaremos en una quinta.

—¿Cuál?

No digo más. En los países donde estamos vamos a apostar por seguir creciendo.

—¿En Galicia también?

Estamos abiertos a cualquier oportunidad que surja, pero no voy a decir nada más.

—Tomaron el control de Povisa en diciembre y en marzo llegó la pandemia.

Fue muy afortunado para el grupo, que recibió una ayuda excepcional de Povisa, y me gusta pensar que también para Povisa. Los grupos pueden ayudar en situaciones como esta.

—¿Qué relación le gustaría mantener con el Sergas? Sus tres hospitales tienen conciertos.

Me gustaría trabajar muy cerca de ellos, ayudarles y aportarles ideas e iniciativas que puedan ser positivas. El concepto de lealtad es importante para nosotros.


Alberto de Rosa, Opinión

Enfermería, el alma de los centros sanitarios

22 junio, 2021 • By

El pasado domingo tuve el honor de participar como padrino en el acto de graduación de la XVII Promoción de Enfermería de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia. Fue una ceremonia muy emotiva y me llenó de orgullo dirigirme a los nuevos profesionales de Enfermería, entre los que se encuentra uno de mis hijos. Están muy bien preparados y, sobre todo, tienen muchas ganas de demostrar que la suya es una profesión vocacional y que quieren ocuparse de nuestra salud desde ya. 

Os dejo mi discurso a continuación.

Decana, Vicedecana, miembros del personal docente y comunidad educativa de la Universidad CEU Cardenal Herrera, y especialmente nuevos EGRESADOS y sus familiares que nos están siguiendo desde casa.

Es un honor dirigirme a ustedes en calidad de Padrino de la XVII Promoción de Graduados de Enfermería de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia. 

Queridos graduados en Enfermería. 

Hoy es un día repleto de emociones y para compartir con vosotros la alegría del deber cumplido. Y también por lo que ya representáis como profesionales del colectivo de Enfermería al que os unís desde hoy. Por todo ello, quiero trasmitiros mi más sincera felicitación y reconocimiento.

Hoy habéis finalizado el camino de vuestra preparación inicial en esta gran profesión y habéis llegado a la meta.  Vivid vuestra profesión y vuestra vocación con valentía y con una entrega sin límites. Pero mi deber como PADRINO es adelantaros que, en la práctica, HOY NO ES EL FINAL DE NADA, SINO EL PRINCIPIO DE TODO. El comienzo de la ruta que habéis elegido para vuestra vida profesional, una ruta que, sin lugar a dudas, va a ser apasionante, pero que supone una gran RESPONSABILIDAD.

Permitidme que me dirija a vosotros como ciudadano de a pie, como gestor sanitario, y también como padre de un alumno de esta promoción.

Como ciudadano quiero empezar dándoos mi agradecimiento más profundo. Gracias, gracias y mil veces gracias. Esta trágica pandemia ha puesto en valor muchas cosas, la más importante, sin duda, el papel de todos los profesionales sanitarios haciendo frente con valentía y dedicación a la crisis más importante del último siglo. Acabáis de empezar, y ya formáis parte de la Historia, de lo mejor de nuestra Historia, la de aquellos valientes que estudiaron, terminaron sus estudios e hicieron frente a una terrible pandemia. SOIS MUY GRANDES.

Esta pandemia ha hecho tomar conciencia de lo importante que es vuestro papel en el sistema. Hemos podido ver durante este último año como las personas venían angustiadas y asustadas a nuestros centros sanitarios, y los que estabais, y los que seguís estando en esa primera línea de atención sanitaria SOIS VOSOTROS. 

Podría contaros muchas historias ocurridas en nuestros centros sanitarios durante estos meses trágicos, historias hermosas, duras, HUMANAS, ejemplos de vocación y entrega, de implicación personal y profesional… pero lo que os digo es que siempre ha habido una enfermera en todas y cada una de estas historias. Que orgulloso me siento. 

Porque además de curar, en esta enfermedad traidora a la que ha habido que enfrentarse en soledad, los profesionales de Enfermería han acompañado a los pacientes en todo momento, les han dado la mano cuando lo han necesitado y han secado muchas lágrimas pero también han transmitido el ánimo y la esperanza que todos los pacientes, y las familias, necesitan en momentos complicados. 

¡SOIS EL ALMA de los centros sanitarios!

Amigos. La salud es el bien más preciado que tenemos, y vosotros, como graduados en Enfermería, sois una pieza clave en la promoción de la salud, en la prevención de la enfermedad y en la recuperación de los pacientes, es decir, en conseguir el bienestar de nuestra sociedad. Y todo ello desde el respeto, la generosidad, la humanidad, la dedicación, la cultura del esfuerzo y la permanente formación a la que os comprometéis con vuestra elección de vida: vuestra carrera profesional. 

La palabra RESPONSABILIDAD en las profesiones vocacionales y orientadas al cuidado de las personas, implica COMPROMISO, RESPETO Y MADUREZ.

Recordad esto que os voy a decir ahora. 

Vais a ser los responsables de nuestra salud en los momentos más difíciles y delicados de nuestra vida. 

Vamos a poner en vuestras manos nuestras vidas. 

Os confiaremos nuestros miedos, anhelos, ilusiones y proyectos. 

Os pido que tratéis a los pacientes, que NOS tratéis, siempre con ilusión y entrega. Y con cariño. Con mucho cariño. Los pacientes, las personas que tienen un problema de salud, se sienten frágiles en algunos momentos. O preocupadas. O solas. Y el personal de Enfermería es clave para ellos. 

¡¡Poned siempre al paciente por encima de todo!!

Como gestor sanitario he aprendido durante mis muchos años ya en la sanidad, la importancia del papel de la Enfermería dentro del sistema sanitario. No solamente las personas ponen su salud en vuestras manos, sino que las organizaciones NECESITAN de vosotros para estar conectados con las necesidades de los pacientes. Sois el principal activo de una organización sanitaria, y para alcanzar el objetivo de una atención de excelencia, siempre se requerirá de una enfermería activa, bien formada y comprometida. Por ello, la formación permanente es esencial y debe ser algo que os acompañe siempre durante vuestra carrera profesional.  

Sois una de las profesiones esenciales en Sanidad, con un rol que ha ido ganando peso en las últimas décadas. Y vosotros vais a ser protagonistas en la evolución y crecimiento del papel de la Enfermería, por la importancia de la salud y el bienestar en la sociedad del siglo XXI y por vuestra visión 360 del paciente, sus emociones y su entorno. 

La Covid-19 ha sido la tragedia más importante a la que nos hemos enfrentado en el último siglo, pero me gustaría esto no nos hiciera olvidar los grandes retos a los que os vais a enfrentar. Son retos que ya estaban sobre la mesa, son macro-tendencias del propio sistema agravadas por esta pandemia.

Y me refiero al envejecimiento de la población, la cronicidad de las enfermedades, la constante aparición de nueva tecnología …. Estos son desafíos que van a seguir ejerciendo una presión importante sobre el sistema, a los que hay que añadir ya las consecuencias de la covid-19, con un aumento de las listas de espera, un diagnóstico tardío de enfermedades etc. 

La convergencia de Bolonia con el grado, máster y doctorado, el desarrollo de las especialidades y la Enfermería de práctica avanzada, unido al empuje de las nuevas promociones como la vuestra, tienen que ser elementos determinantes para alcanzar el grado de reconocimiento y valor de la Enfermería que merece en el sector sanitario y en la sociedad en general.

Estoy seguro de ello y de vuestro papel en el futuro de la Sanidad. 

¡Sois los mejores de la Historia!

Recordad siempre que habéis recibido la mejor formación, y poned en valor el compromiso, el coraje y las ganas de trabajar. 

Para finalizar, como padre, me gustaría hablaros en nombre de todos vuestros familiares que, desgraciadamente, no pueden estar presentes en este acto y que nos están siguiendo por televisión o por ordenador desde casa. 

Os pido que trabajéis con pasión, que deis lo mejor de vosotros. 

Estamos muy orgullosos de veros hoy aquí, recogiendo el fruto de vuestro esfuerzo. Es un día muy bonito para vosotros, pero sabed que también lo es para nosotros, vuestras familias. Hemos sufrido con vuestros problemas, hemos sido felices con vuestros logros, y veros hoy aquí llena nuestro corazón de felicidad.

Queremos que no perdáis nunca la ilusión que tenéis hoy. Vuestra labor, responsabilidad, compromiso y humanidad son muy importantes para los pacientes a los que vais a tratar. Y también para sus familias.  

RECORDAD QUE SOIS PERSONAS QUE CUIDAN DE PERSONAS. Ese es mi lema. Regalad una sonrisa, un gesto amable, comprensión, cariño y respeto a quienes os rodearán. Os aseguro que son los aliños perfectos que harán brillar aún más la formación que habéis recibido en esta magnífica Universidad que es la Cardenal Herrera-Ceu. 

¡Cuidadnos! ¡A todos! Ese debe ser el reto principal de vuestra vida profesional.

Y acabo, amigos. De verdad. Para mí ser el PADRINO de esta promoción es un “regalo” que llevaré con orgullo allá donde vaya el resto de mi vida. 

Y os prometo que trabajaré porque esta promoción tenga todas las oportunidades posibles y la visibilidad que os merecéis. ¡Contad conmigo!

Os mando un abrazo a todos y cada uno de vosotros con todo mi aprecio, reconocimiento y respeto.

¡¡Ya sois enfermeras y enfermeros!! Enhorabuena y ¡¡a trabajar, que os necesitamos!!


Alberto de Rosa, Opinión

El ejemplo de Farnós

2 junio, 2021 • By

Ha fallecido el doctor Joaquín Farnós, una persona a la que la Sanidad y la política de la Comunidad Valenciana y de España le deben mucho. Siempre fue un pionero y, en mi opinión, una persona muy avanzada a su tiempo. Porque no dudó en defender proyectos, iniciativas y modelos de gestión para garantizar la calidad de la Sanidad pública y la sostenibilidad del sistema con una visión de largo recorrido. Farnós representa la figura liberal, reformista y progresista, que ha creado escuela y cuyas propuestas han heredado y mantenido todos los partidos que han tenido responsabilidades en el Gobierno valenciano después de su etapa como consejero. 

A Farnós le gustaba innovar ya en los difíciles años 70. Fue pionero en la implantación del termalismo para la rehabilitación y patologías reumatológicas en la Comunidad Valenciana. Y no solo en su faceta médica sino también política. Con un espíritu liberal, reformista y centrista, conciliador e integrador, contribuyó a consolidar la Democracia en España desde la fundación de la Unión de Centro Democrático en Castellón hasta la participación en la redacción de la Constitución de 1978.

Joaquín Farnós amaba a su tierra, Castellón, pero desde ahí apostó siempre por los equilibrios territoriales. Y en su etapa como consejero de Sanidad del Gobierno valenciano puso en marcha iniciativas absolutamente pioneras. Me gustaría destacar tres: 

La primera es el plan de choque, lo que ahora conocemos como conciertos para combatir las listas de espera. Aunque ya existían en la etapa anterior, con los gobiernos del Partido Socialista, su gran logro fue sistematizar que cualquier persona con más de 90 días en lista de espera en la Comunidad Valenciana podía elegir entre ser operado en su hospital u operarse en una clínica privada. Con esta iniciativa, fue el primero en romper la dicotomía entre lo público y lo privado, poniendo el sistema sanitario en su conjunto al servicio de los ciudadanos. Esa medida, que en su momento fue muy criticada por quienes gustan en repetir el mantra de “la privatización de la Sanidad” casi en cualquier foro, tuvo tal éxito que no solo se ha mantenido 25 años, sino que se ha extendido en España y la emplean gobiernos de cualquier signo político.

La segunda iniciativa revolucionaria que impulsó Joaquín Farnós fue la creación del complemento C, con el que se acabó con la exclusividad de los médicos en el sistema público. Antes de este complemento, los médicos que ganaban su plaza en el sistema público no podían trabajar en el sector privado. Farnós, con esa visión humanista, abierta e integradora vio enseguida que a los profesionales médicos no había que imponerles cómo trabajar, sino que es más adecuado facilitar y dar libertad a los profesionales para que elijan si quieren dedicarse en exclusiva a la Sanidad pública o si prefieren complementar con el ejercicio en la privada.

Y  por último pero no menos importante. El doctor Farnós es y siempre será el padre del conocido como modelo Alzira, con la puesta en marcha del Hospital de La Ribera. Como médico y como persona que conocía muy bien tanto el sistema público como el privado, creía firmemente en que del sistema público hay que mantener los valores, la calidad y la universalidad, pero que es necesario permitir que el sector privado participe en la gestión de esos recursos públicos, manteniendo los valores pero innovando en políticas de prevención y aportando flexibilidad en los recursos humanos o las compras, entre otros aspectos. Porque lo importante a largo plazo es sumar recursos, abrir y mejorar un sistema demasiado burocratizado y encorsetado. Y para eso, la incorporación de la iniciativa privada, de la sociedad civil al fin y al cabo, es clave. 

Por eso Farnós pudo hacer realidad en solo un año y medio el sueño de toda una comarca y poner fin a la promesa incumplida desde 1982, tras la pantanada de Tous, construyendo un hospital en Alzira con el que dar servicio a toda la comarca de La Ribera. Siempre será recordado por ello.

Tuve la inmensa suerte de conocer y trabajar con el doctor Farnós un tiempo. Y uno de los recuerdos que tengo claramente grabados en mi memoria es que él fue la primera persona a la que le oí decir que era conseller de lo público y lo privado. Joaquín Farnós siempre buscaba sumar, promovía el consenso, hacía gala del espíritu centrista y conciliador de la UCD y conseguía, con ello, sumar a derecha e izquierda. Rebosaba el espíritu del informe Abril, con una visión de futuro del sistema público que está por encima de cualquier ideología, porque apuesta por la sostenibilidad del sistema, apoyándose siempre en las patas de la universalidad, la excelencia y la innovación.

El doctor Farnós siempre vio claro que en la vida hay dos tipos de personas. Las que proponen, construyen, crean y trabajan en positivo, siempre pensando en mejores servicios y un mayor bienestar para los ciudadanos; y las que viven para destruir el presente e incluso se empeñan en cambiar el relato del pasado, porque obviamente los hechos no se pueden modificar. 

Hoy quiero reivindicar desde este blog el “espíritu Farnós”, para ponerle como ejemplo de visionario, ecuánime, moderado y conciliador. Gracias por todo, Joaquín.


Alberto de Rosa, Opinión

Los ciudadanos marcan el camino

28 abril, 2021 • By

La contratación de seguros de salud ha crecido de modo sostenido en la última década. Casi trece millones de ciudadanos en España (12.802.665 para ser exactos) tiene ahora mismo uno en nuestro país, según ICEA, el Servicio de Estudios del Sector Asegurador Español, encargado de realizar y publicar todas sus estadísticas. El número de seguros de salud ha crecido un 3,34% solo en el último año y el crecimiento medio anual desde 2015 ha sido del 3,51%. Y son estos datos los que me llevan a compartir en esta nueva entrada de este blog algunas de mis reflexiones. 

La primera es que el sector del aseguramiento privado no está sufriendo los avatares de la crisis provocada por esta pandemia. Y a las cifras me remito. Más bien, el Covid ha ratificado una dinámica que ya sorprendió a muchos en la crisis de 2008 y que ahora se ha confirmado: para la gente, participar y tomar decisiones sobre la gestión de la salud es algo prioritario. No solo no consideran un seguro de salud como un privilegio ni un bien de lujo, sino como una necesidad. Independientemente de su nivel de renta, el ciudadano lo valora como algo cada vez más necesario.

Aquellos que critican a la Sanidad privada e intentan enfrentarla a la Sanidad pública vuelven a demostrar un desconocimiento absoluto de la sociedad actual. Siguen pensando en los mismos términos estatalistas de sus abuelos, y utilizan frases hechas y los tópicos de siempre, en lugar de darse cuenta de que vivimos en una época en la que los ciudadanos tienen criterios, prioridades y anhelos diferentes. Estoy seguro de que los 12.802.665 de personas que han decidido sacarse un seguro de salud tienen en muy alta consideración a la Sanidad pública. Tenemos la inmensa fortuna de vivir en un país con valores profundos, en el que a nadie se deja atrás para recibir cualquier tipo de tratamiento en la Sanidad pública. Pero también creo que, a pesar de esa excelente consideración que tenemos todos, sobre todo del carácter social del sistema y de los grandes centros sanitarios públicos de referencia, todos estos ciudadanos están dispuestos a hacer un copago para tener la tranquilidad de que, pase lo que pase, van a ser atendidos. Y además, rápido, y con calidad.

Y esto ¿por qué sucede? 

En primer lugar, porque durante las últimas décadas, el seguro de salud ha profundizado en el tipo de servicio que ofrece y ha mejorado la gestión propia y la oferta de servicios y prestaciones a los ciudadanos. Además, en comparación con otros países de nuestro entorno, el seguro de salud en España tiene calidad y es accesible para amplias capas de la sociedad. Y lo confirman los datos que daba al comienzo de mi reflexión. Esto, junto con la accesibilidad y la buena calidad de la atención sanitaria prestada, han convertido el seguro de salud en un servicio que los ciudadanos quieren. Porque saben, además, que es compatible con la atención que les corresponde en la Sanidad pública. Es complementario. 

En segundo lugar, creo que los ciudadanos cada vez aprecian más tener una alternativa privada, complementaria al sistema público, porque se dan cuenta de que este adolece de problemas organizativos, burocráticos y de gestión desde la propia administración, ya que existen problemas de accesibilidad, graves listas de espera, falta de motivación de sus profesionales y obsolescencia en el equipamiento tecnológico en muchos centros sanitarios. Y, sin duda, el Covid ha empeorado esos problemas y lo seguirán haciendo en el corto y medio plazo.

Puedo ponerles un ejemplo que conozco bien. Tras el paso a la gestión pública directa del Hospital de La Ribera, el número de seguros de salud en esta comarca de la Comunidad Valenciana ha aumentado de manera exponencial. Cuando los ciudadanos han sufrido una pérdida real en la calidad del servicio que reciben, con respecto a antes de la reversión, buscan la alternativa en el sector privado, para que le garantice una atención rápida, de calidad y segura. 

Pero además creo firmemente que los seguros de salud son importantes como complemento o ayuda al mantenimiento del sistema público, al tiempo que son una garantía de acceso a determinadas prestaciones a las que nuestro sistema no llega. La Sanidad privada y los seguros de salud juegan un papel clave y que, además, es bueno para el sistema, porque actúa como un copago libre que creo que debería ser fomentado por el propio Gobierno, con algún tipo de desgravación fiscal.

Soy un firme defensor de la libertad de elección tanto en la Sanidad como en la Educación. Los ciudadanos queremos participar y decidir sobre cómo gestionar nuestra salud o la educación de nuestros hijos. Porque se ha demostrado que es mucho mejor para todos incentivar esas libertades antes que restringirlas. Incluso el Gobierno actual ha apostado por esta modalidad al poner sobre la mesa incentivos para retrasar la edad de jubilación. ¿Por qué no hacerlo en la Sanidad? Estas son medidas eficaces para favorecer un buen uso de los recursos públicos. 

Quiero terminar señalando que la libertad de elección lleva ya muchos años siendo una realidad también en la Función pública. En Muface, los funcionarios pueden elegir si quieren ser atendidos en centros públicos o privados (la mayoría eligen privados, por cierto). El futuro pasa por hacer más protagonistas a las personas en la toma de decisiones sobre su salud. 

PD. La semana pasada, el Congreso de los Diputados aprobó una Proposición No de Ley (PNL) por la que se solicita al Gobierno que se extienda la gestión directa a todo el sistema público, sin contemplar otras fórmulas. Esta PNL fue aprobada por un solo voto. Hay gente que ha pedido mi opinión y no quiero generar grandes polémicas porque el tema está claro. Hace ya años el Tribunal Constitucional dejó claro que la Constitución ampara tanto la gestión privada o indirecta como la gestión directa. Así que nadie, tampoco a través de una PNL, puede limitar los modelos de gestión existentes, porque es lo mismo que atacar a la Constitución, pese a que vivimos un momento en el que algunos se empeñan en atacar este texto, para cambiar el marco jurídico español. Por tanto, como dice la Constitución, todos los modelos de gestión son válidos y estas polémicas tienen una vida corta. Yo estoy con la Constitución de 1978, que nos ha dado la etapa de prosperidad y concordia más larga de nuestra historia. ¿Y tú?