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Alberto de Rosa, Modelo Alzira, Opinión, Ribera Salud

Datos, datos, datos. Reflexiones sobre Madrid (Parte 2)

14 febrero, 2014 • By

Una vez paralizado el proceso de externalización en Madrid creo que es imprescindible preguntarse, ¿y cómo queda todo? Porque si todo queda igual, si se impone una visión inmovilista de la gestión del sistema  público para “que no se toque nada de lo que tenemos”, entonces nos estaremos gastando casi 200 millones de euros de más de los impuestos que los ciudadanos ponemos en manos de nuestros gobernantes (según datos de la Consejería de Sanidad de Madrid), y ¡solo hablando de este proyecto de externalización!

Si todo queda igual, si no se valora algo tan necesario en estos tiempos como es la puesta en marcha de iniciativas reformistas que pueden contribuir a cambiar la situación, entonces habrá que decidir entre hacer más recortes en otras partidas, o aumentar la presión fiscal, o empeorar las demoras o las condiciones generales del sistema o incumplir los compromisos de déficit pasando esta carga a futuras Administraciones, si nos dejan nuestros socios europeos, cuyos ciudadanos ya han hecho reflexiones y asumido cambios en el modelo de bienestar.

Y ¿qué crees tú que se va a hacer?

Si se trata de reflexionar sobre los próximos pasos en la colaboración entre la Administración Publica y el sector empresarial en sanidad, habrá que analizar y mejorar un aspecto que es imprescindible para la mejor comprensión de los agentes implicados en el valor que aporta el modelo PPP: la evaluación en los resultados en salud, la comparación en los datos asistenciales y la trasparencia de la gestión económica.

DATOS, DATOS, DATOS. Desde el Modelo que defiende Ribera Salud, siempre hemos sido partidarios de que se evalúe y se haga trasparente todo lo que se hace en nuestros hospitales y centros de salud y que los ciudadanos puedan compararlos con otros modelos de gestión para extraer sus propias conclusiones. Es el momento de apostar porque de una vez por todas se vean las listas de espera (verdadero copago del sistema público y cuyas consecuencias para la salud de los ciudadanos y coste oculto para el sistema habría que estudiar), las demoras en pruebas, consultas en atención primaria y hospital, tasas de mortalidad, reingresos, complicaciones, etc. etc. etc.

¿Y cuál es el modelo de sanidad pública que presuntamente se está defendiendo en la calle? Habrá que analizar los 17 sistemas de salud existentes en España, y poner sobre la mesa los datos de los 452 hospitales públicos de nuestro país, de los cuales solo un tercio está gestionado directamente por la Administración (fuente: El Economista 6-febrero-2014 http://diario.eleconomista.es/i/255397?token=) Y habrá que explicar a los ciudadanos qué modelo de sanidad pública es el que se está reivindicando; porque es necesario rendir cuentas a los ciudadanos y no con discursos políticos, que bastante politizado esta ya el sector, sino con datos objetivos y objetivables. Porque los resultados de salud no son ideológicos, igual que no es ideológica la docencia ni la investigación.

Hemos de entrenar a nuestras organizaciones y a nuestros gestores y profesionales a una nueva cultura del benchmarking y de la trasparencia. Si no, podría parecer que toda la oposición a estos nuevos modelos de gestión es porque queremos mantener un statu quo del pasado, del inmovilismo, de falta de rendir cuentas, de aprovechar las listas de espera para concertar con la privada, etc. etc. por parte de los que algunos ya llaman el SEPLA sanitario. Los que tan preocupados parecen por la calidad de la asistencia que reciben los ciudadanos, deberían haber salido a protestar contra las listas de espera en el sistema público, la infrautilización de las instalaciones y tecnología, las demoras y la inaccesibilidad o la inequidad en el sistema.

Yo quiero pensar que es el momento de avanzar en una nueva cultura de lo público y en la que la iniciativa privada tiene un importante papel a jugar como dinamizador y elemento de comparación dentro del sistema, para promover la introducción de herramientas de gestión y de cambios organizativos.

Si esto solo ha servido para mantener privilegios de algunos frente a las necesidades de muchos ciudadanos de una mejor utilización de los recursos públicos en un servicio tan esencial como el de la salud, el agujero negro del pasado, de lo carca, de aquello que como se dice coloquialmente “huele a naftalina”, se habrá impuesto a la modernidad de un país y un sector que quiere mirar al futuro y no permanecer anclado en formulas del pasado. ¿O sí?

DATA, DA TA, DATA. MORE REFLECTIONS ON MADRID HOSPITALS  (part 2)

Now that the externalization process in Madrid has been cancelled, one must wonder, “and now… what?”. If this is the end and there’s nothing else to be done, if the static vision of the public system succeeds in order to avoid any change, then, we’ll be spending 200 million € paid by the citizens’ taxes (according to data provided by Madrid Government ) only on the discussion about this project of externalization!

If everything remains the same, if the reformist initiatives which are trying to contribute to improve the situation are not valued, then, we’ll have to decide if other cuts should be applied, or if increasing tax burden, or if extending delays, or if breaking the deficit commitment, provided that our European partners agree… and taking into account that European citizens have already assumed important changes in their welfare state.

And, what do you think is next?

If the objective is to reflect on next steps regarding the collaboration between Public Administration and private sector in healthcare, it is essential to evaluate and to improve some fundamental aspects provided by PPP model: the health results assessment, comparison of results, and transparency in the economic management.

DATA, DATA, DATA. Ribera Salud has always defended the evaluation and transparency in every process carried out in our hospitals and primary care centers, so that this information can be compared to other management models and the citizen can draw their own conclusions. It is the moment to show the waiting list data, test delays, consultations at hospital and primary care centers, mortality rates, re-admissions, etc…

But, what is the healthcare model that the street demonstrations are defending?. The 17 different healthcare systems in Spain should be analyzed, and put the results of the 452 public hospitals in Spain on the table, only a third of them managed by the Administration (source: El Economista 6/2/14  http://diario.eleconomista.es/i/255397?token=).  The citizens must know the public model which is being claimed, not by politicized speeches but by objective data. The health results are not ideological information, nor teaching or research.

We have to implement in our organization a new culture of benchmarking and transparency, otherwise these new management models seem to intend to keep the status quo of the past, the stagnation, the lack of accountability, etc… Those who express their concern about the healthcare quality, they should have previously complained against the waiting list in the public system, the under-utilization of facilities and technology, the delays, the inaccessibility, or the  iniquity of the system.

I think this is the moment to move forward in a new culture for the public system, where the private initiative plays an important role as a revitalizing element to promote new management tools and other organization changes.

If this situation has served to keep someone’s privileges, instead of looking after the citizens’ needs in order to make better use of resources in an essential service such as healthcare, then, the black hole of the past will win out over the modernity of a country and a sector which wants to look at the future, and forget the old formulas of the past.


Alberto de Rosa, Modelo Alzira, Opinión, Ribera Salud

Yo lo veo así. Reflexiones sobre Madrid (Parte 1)

29 enero, 2014 • By

Ya dijo Napoleón que “las victorias tenían muchos padres y las derrotas eran huérfanas”.

Y es cierto que hay muchos padres responsables del éxito del Modelo Alzira, un referente en la gestión sanitaria pública con más de 15 años a sus espaldas y unos excelentes resultados asistenciales y de calidad que lo avalan. Son responsables de su éxito los profesionales que con su trabajo diario han situado a los hospitales del modelo en los primeros puestos del ránking de los acuerdos de gestión de la Conselleria de Sanidad que anualmente evalúa a todos los hospitales públicos, por poner un ejemplo. Y son también responsables los ciudadanos que confían en él, como reflejan las encuestas periódicas de satisfacción.

Muchos se preguntarán, ahora que el Gobierno de la Comunidad de Madrid ha decidido suspender el proyecto de externalización de seis hospitales, quiénes son los responsables de esta derrota. Para muchos, los representantes políticos. Para otros, una justicia que no está a la altura de los tiempos que vivimos y que ha generado una inseguridad jurídica sin precedentes. Y yo creo firmemente, desde la perspectiva que me otorga mi experiencia de 16 años en el modelo concesional sanitario, que en este proceso hemos perdido TODOS.

Probablemente se podría haber explicado mejor el proyecto, seguro. Probablemente se podría haber buscado más consensos, seguro. Pero yo creo que nuestra sociedad, en general, y todos los profesionales que formamos parte del sector sanitario, debemos ser conscientes de los retos que tenemos que afrontar para garantizar la sostenibilidad de nuestro sistema sanitario público. Unos retos de una magnitud tan enorme que simplemente el mirar para otro lado no solucionará nada.

El tsunami de la demografía, los avances tecnológicos, los cambios sociales, el envejecimiento poblacional, el deterioro de las infraestructuras, etc., no se resuelve con eslóganes ni con pancartas, por muy ingeniosas que sean, ni mucho menos con debates en programas humorísticos y de entretenimiento.

¿O es que no sabemos todos que hay que reformar y profesionalizar la gestión pública?

¿O es que no sabemos todos que al reto de la cronicidad no se puede hacer frente construyendo hospitales de mil camas y que es imprescindible la integración con atención primaria y sociosanitaria?

¿O es que no sabemos todos que la asignatura pendiente del Sistema Público es una gestión moderna y no burocratizada de los Recursos Humanos incentivando a los mismos para involucrarlos en resultados de salud?

¿O es que no sabemos todos que hay que introducir masivamente la tecnología o que debemos aprender de otros sectores que han introducido grandes cambios para sobrevivir, o que las compras se pueden hacer de un modo más eficiente, o que no todos los hospitales tienen que hacer de todo?

Por eso, insisto, en que la derrota es un poco de todos y que todos hemos perdido en este proceso. España debe elegir entre parecerse a nuestros socios europeos, con las reformas y exigencias que ello supone o alejarse de esta ambición e irnos pareciendo cada vez más a países de otro entorno, -más populista digamos, por no molestar a nadie-, en el que oímos lo que es amigable oír, sucumbiendo a lo fácil, pero cuyo recorrido lógico y económico tiene las patas cortas.

Si estamos satisfechos con que España crezca un 1% en 2014, con un déficit público previsto del 5% del PIB, es decir, más de 50.000 millones de euros de déficit que tendremos que financiar, estaremos satisfechos en el corto plazo, pero no haremos las reformas estructurales que nos permitan crecer a largo plazo.

Si nos damos por satisfechos de haber gastado más de 13.000 millones de euros de la hucha de la Seguridad Social que hasta hace dos años era de más de 66.000 millones de euros y no nos preocupa el futuro de las pensiones, entiendo que haya quien esté satisfecho porque la paralización del proyecto de externalización sanitaria en Madrid suponga renunciar a una inversión empresarial de 100 millones de euros en infraestructuras sanitarias públicas y ahorrando costes para el ciudadano de Madrid que podrían destinarse a otras partidas sociales.

Cerrar los ojos ante esta situación es una irresponsabilidad. Y pese a las presiones, amenazas y ataques recibidos durante todo este tiempo contra nuestra organización y sus profesionales, yo apuesto por nuestro modelo de colaboración público-privada que es una experiencia de éxito allí donde se ha puesto en marcha, en España y fuera de ella, e invito a cualquiera que quiera comprobarlo por sí mismo, a visitar y conocer de primera mano estos proyectos. Es increíble como muchos de los que lo critican desconocen aspectos tan básicos del modelo como el pago capitativo, la fórmula de desplazados ventajosa para la Administración, la cartera de servicios de estos hospitales o la limitación de beneficios para las empresas.

Estoy seguro de que los proyectos PPP son una línea de futuro en la sanidad y creo que van a tener gran recorrido en los próximos años. Es un modelo que necesita más médicos, enfermeras y sanitarios en general, y menos abogados, y esta es en mi opinión, una lección más que hay que sacar del concurso de Madrid. Me siento muy satisfecho del apoyo recibido por parte de muchos profesionales de los hospitales Infanta Leonor y del Sureste que se habían interesado por nuestro proyecto y a los que agradecemos sus muestras de cariño. Y estoy muy orgulloso de todo el Equipo de Ribera Salud. Con algunos de ellos he compartido los duros inicios de puesta en marcha de un modelo construido desde la nada, sin experiencias, ni antecedentes, y siempre comento con los más jóvenes que hemos tenido que aprender de los éxitos y de los fracasos, con humildad y ganas de avanzar, adaptándonos al terreno y sacando siempre las lecciones positivas.

Desde mi visión personal y mi experiencia con todos sus aciertos y errores, voy a seguir trabajando por una sanidad mejor, sostenible y en la que podamos sumar las experiencias de gestión pública y privada desde el respeto y la responsabilidad hacia el ciudadano y los profesionales, los verdaderos protagonistas. No voy a dar un paso atrás, y si alguien piensa que lo es para el modelo sanitario que defiende Ribera Salud, le digo que en todo caso, será para coger carrerilla. ¿Nos acompañas?

MY REFLECTIONS ON MADRID HOSPITALS. THIS IS THE WAY I SEE IT.

 

As Napoleon said: “Victory has a thousand fathers, but defeat is an orphan”.

It is true that the Alzira Model has a thousand fathers, all of them responsible for its success, more than 16 years of experience and the excellent results achieved prove it. The professionals working daily have lifted the hospitals to the first position of the ranking, according to the Government’s annual evaluation of public hospitals. They are responsible for this success.

The citizens trust the Alzira Model, as shown by the satisfaction surveys. They are also responsible for this success.

Now that the Government of Madrid Autonomous Community has cancelled the tenders for the 6 public hospitals, many people will wonder who is the father of this defeat. Some of them think that the politicians are, others think that justice -which didn’t manage to rise to the occasion, causing an unprecedented legal uncertainty-, is. I firmly believe, from a perspective of more than 16 years of experience, that with this decision we have all lost.

The project could probably have been explained much better, that’s for sure. More consensus could probably have been reached, that’s for sure. But I think that our society, and the professionals who work in this sector, must be conscious of the new challenges they are facing to guarantee the sustainability of our public health system. These challenges are so serious that looking the other way just won’t sort this out.

The demography “tsunami”, the technology progress, the social changes, the ageing population, the decaying facilities etc… all these problems are not solved by shouting expressions or showing placards, witty though they might be, nor discussing in entertainment programs.

We all know the public system needs to be reformed and more professional.

We all know the challenge of chronic patients can’t be taken on by just building huge hospitals with a thousand beds. The primary care-hospital integration is essential.

We all know the pending matter of the Public System is to implement a modern policy of HR management, making the professionals feel involved in the organization.

We all know the latest technology must be acquired and implemented en masse.

We all know we have to learn from other sectors, which have considerably changed to survive.

We all know purchasing departments can be more efficient. All the hospitals don’t need all the departments.

I insist that we have all lost. This defeat is ours. Spain must choose between following in our European partners’ footsteps, or being like others, farther countries where you listen to just what you want to, which is very comfortable, but not very beneficial for the system.

If we’re happy with the forecast of 1% of growth in 2014 or a 5% public deficit, that means more than M€50,000 of deficit should be financed, if we’re satisfied with these figures in the short term, we won’t undertake the structural reforms that will allow us to grow in a long term period.

If we’re satisfied with spending more than M€13,000 taken from the Social Security, and we’re not concerned about pensions, it’s understandable that many people will be happy for the suspension of this project, which means an investment of M€100 in healthcare infrastructures, saving money that could be spent in other social areas.

Closing our eyes to this situation would be irresponsible behaviour.  Despite the pressures, threats, attacks against our organization and our professionals during all this period, I do believe in the public-private partnership, since it is a successful alternative wherever it has been implemented, in Spain or abroad. I want to invite whoever it may concern, to visit first-hand any of our projects. Most of the critical voices are ignorant of the basic principles of the model, such as the “per capita” payment, the service portfolio or the limited profit for the companies.

I’m sure the PPP projects are a future alternative in healthcare. This model needs doctors, nurses, and more medical professionals, but not lawyers. This is one more lesson to learn from the Madrid tender process.

I’m extremely satisfied for the support received from the Infanta Leonor and Sureste hospitals. Most of the professionals showed their interest in our project, and from this blog I want to thank them for their affection.  I’m also proud of the Ribera Salud team, with some of them I’ve shared very difficult moments since the model started from square one, without any previous experience, and as I always say to the younger people, we have learned from success and from failure, but always humbly and looking at the bright side.

From my point of view and my experience, I’ll keep on working for a better healthcare system, for its sustainability, and for the possibility to join private and public management initiatives, always respecting the citizen and the professional. I’m not going to take a step backward, but if I would, it would only be to take a run up. Will you come with us?