Alberto de Rosa, Opinión, Ribera Salud

Comisión de la colaboración público-privada de la CEV

1 diciembre, 2014 • By

El Presidente de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV), Salvador Navarro, planteó la necesidad de poner en valor ante la sociedad la contribución de la colaboración público privada pues en la actualidad las empresas privadas ya están contribuyendo, en gran medida, a la sostenibilidad de un modelo de bienestar de calidad, al tiempo que ayudan a generar empleo, inversión y progreso.

La verdad es que me pareció una idea acertada. Somos muchas las personas y las organizaciones que desde distintos sectores y ámbitos de la vida, -colegios, farmacias, sanidad, residencias, servicios públicos, infraestructuras, colegios profesionales, etc., nos esforzamos diariamente para hacer una sociedad mejor. Así que muchos empresarios cogimos el testigo que nos lanzó Salvador Navarro y creamos la ‘Comisión de Colaboración Público Privada’. Para mí es un honor formar parte de ella, pero más todavía, presidirla.

Durante estos días he reflexionado sobre el papel tan importante que desempeñamos y la gran labor social que desarrollamos. No puedo entender que algunos intenten cuestionar la labor de las decenas de miles de profesionales que cada día enseñan a nuestros hijos, cuidan a nuestros padres, velan por nuestra salud, hacen nuestra vida cotidiana más fácil, -por ejemplo con el suministro de agua-, sólo porque trabajan en una empresa privada. Hay que dignificar y hacer respetar nuestra importante contribución al modelo de bienestar. Y lo vamos a hacer.

En nuestra primera reunión de trabajo, entre las opciones que fuimos esbozando y que iremos ampliando, se planteó la necesidad de hacer un inventario de lo que es el Modelo de Colaboración Público Privado en la Comunidad Valenciana. Su impacto en el empleo, en las inversiones, infraestructuras y riqueza de la sociedad. Es un gran reto que hay que plantear con confianza, tranquilidad y generosidad. Sumando y no restando y, por supuesto, con optimismo.

No hay que pensar en el corto plazo, sino en el largo plazo. Este es un camino que empieza ahora y que no está diseñado para los próximos meses sino para los próximos años. Así que… ¡manos a la obra!